sábado, 2 de mayo de 2026

Irán envía nueva propuesta de acuerdo para evitar la escalada

 

A pesar de la tregua indefinida en vigor, las partes han sido incapaces de orillar sus diferencias y ponerse de acuerdo para sentarse a negociar cara a cara una segunda vez

Las autoridades iraníes remitieron a última hora del jueves a la Administración Trump a través de la mediación pakistaní una nueva propuesta de acuerdo que permita poner fin a la guerra en pleno bloqueo de las negociaciones y evitar así una nueva escalada aliada, según la información que reveló ayer la agencia IRNA. Por ahora no han trascendido detalles sobre el borrador, y ni Estados Unidos ni Pakistán habían hecho al cierre de esta edición referencia a su contenido.

En las últimas horas trascendía que Trump, que mostró el martes pasado su disgusto con la última propuesta iraní, estudia en estos momentos las diferentes opciones militares que le han planteado los mandos militares estadounidenses, incluidas las posibilidades de la invasión de varias islas situadas cerca del estrecho de Ormuz y la de la región de Isfahán en busca de las reservas de uranio altamente enriquecido de las que Teherán se niega a desprenderse y de un rápido e intenso bombardeo.

Lo cierto es que, a pesar de la tregua indefinida en vigor, las partes han sido incapaces de orillar sus diferencias y ponerse de acuerdo para sentarse a negociar cara a cara una segunda vez. El único precedente se produjo entre los días 11 y 12 de abril en Islamabad, en una jornada maratoniana que acabó sin acuerdo.

Ante la posibilidad de una nueva operación militar estadounidense contra su territorio, las autoridades iraníes ya habrían activado su sistema de defensa aérea. Una información de la NBC apuntaba ayer que Teherán se afana en las últimas jornadas en recuperar misiles y otras armas que quedaron enterrados durante la larga campaña aérea estadounidense e israelí a fin de responder eventualmente a una nueva agresión aliada.

Por su parte, el ministro iraní de Exteriores y representante de su país en la cita de Islamabad, Abbas Araghchi, volvió a mostrar el rostro amable de la teocracia islámica para aseverar que su país sigue abierto a la diplomacia si EE UU abandona su “enfoque expansionista” y “retórica amenazante”. En un post en su cuenta oficial en Telegram, el jefe de la diplomacia iraní revelaba haber mantenido recientes conversaciones telefónicas con sus pares turco, catarí, saudí, egipcio, iraquí y azerbaiyano.

Entretanto, en espera de la reacción de Washington, el anuncio de ayer provocó una súbita caída de los precios mundiales del petróleo. Las informaciones de los últimos días que apuntaban a que el presidente estadounidense, Donald Trump, prepara una nueva campaña militar provocaron un nuevo máximo en cuatro años el jueves de esta semana.

Además, en la tarde de ayer el Departamento del Tesoro de EEUU anunciaba sanciones a tres casas de cambio iraníes y avisaba de que amonestará a cualquier naviera que acabe pagando el “peaje” de tránsito impuesto por las autoridades de Irán para atravesar el bloqueado estrecho de Ormuz. En su pliego de acusaciones, el Tesoro denuncia que las casas de cambio se encargan de coordinar las transacciones derivadas del comercio del petróleo iraní que consigue eludir las sanciones norteamericanas.

Una de las consecuencias directas del conflicto, iniciado con una ofensiva militar israelí y estadounidense contra la cúpula política y militar del régimen iraní a finales del pasado febrero, es el bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales marítimas más importantes del mundo. Por él transita normalmente en torno al 20% del crudo y el gas mundiales. Con el bloqueo decretado el mes pasado, la Administración Trump impide las exportaciones de petróleo iraníes, y espera con ello añadir más presión aún a un país severamente castigado económica y militarmente.

Al respecto, en declaraciones recogidas por la agencia Tasnim -vinculada a la Guardia Revolucionaria- el vicepresidente del Parlamento iraní Ali Nikzad afirmó ayer que su país tiene “derecho natural” a controlar el estrecho de Ormuz e insistió en una idea repetida por Teherán: que, en lo relativo al tránsito por la importante ruta comercial, nunca se volverá a la situación previa a la contienda. “El estrecho de Ormuz es nuestra bomba atómica y el uranio enriquecido al 60% es el símbolo de nuestro poder”, zanjaba.

Fuente: La Razón

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