martes, 24 de octubre de 2017

ATENCIÓN: UN SILENCIO QUE PREOCUPA

Nos resulta preocupante una situación que se está dando en muchos de nuestros consulados y embajadas, que están llamados a ser la defensa y representación de la diáspora fuera de nuestras tierras; y que en ocasiones, como reflejo del caos administrativo del presente Gobierno peledeísta, están prestando un flaco “servicio” a la comunidad de criollos en el extranjero.
Nos referimos específicamente al cobro excesivo de muchos de los servicios que requerimos los que estamos fuera del país, y que estamos obligados (ya que no hay quién nos defienda), a pagar a cualquier costo dichas transacciones en estos consulados, pues de lo contrario estaríamos imposibilitados de ejercer nuestros deberes o derechos en tierras extranjeras.
Se ha registrado en algunas oficinas consulares el alto costo de la expedición de un pasaporte, por encima de lo normal o general, que es de 10, 15 o 20 euros; llegándose a cobrar hasta 187 euros; situación que, como ya hemos indicado, no parece tener dolientes oficiales que nos defiendan. 
Me comentaba un compatriota nuestro, Teófilo Medina Duval, residente en Barcelona: “Perdí mi pasaporte por segunda ocasión, al solicitarlo nuevamente tuve que pagar 187 €”. Como él ¿Cuántos más estarán viviendo similar situación, sin que nadie los defienda? Incluso, se ha contactado que en algunos consulados, la espera para la entrega de pasaportes por renovación y/o pérdida es hasta de dos meses y medio. Una situación insoportable, e innecesaria, por demás. Y para colmo, precios desorbitados, poca eficiencia y eficacia. Lo peor de todo, es que las jugosas recaudaciones que consiguen estos consulados no se invierten en la diáspora dominicana.
Otra problemática que enfrentamos en estas oficinas consulares, llamadas a dar el mejor de los servicios a los dominicanos, me surge a modo de preguntas: ¿Por qué razón en muchos de estos consulados no admiten el pago con tarjetas de crédito? ¿Por qué casi nunca tienen cambio para devolver? ¿Por qué en muchos casos ni siquiera se dignan en entregarte, como es ley, un recibo de pago por las transacciones que realizaste, ya sea una remesa, un cambio de moneda, un pago por servicio, producto o bienes?
Una situación difícil de muchos dominicanos en el extranjero, específicamente en Europa, cuando muere un pariente, amigo, allegado, en donde los dolientes cuentan con las facilidades   económicas para la repatriación del cadáver. Además de la burocracia, del papeleo, de las demoras que se permiten las autoridades dominicanas, encima del dolor de una pérdida humana, los costos para este trámite sobrepasan los 5 y hasta 6 mil euros. Y no existe un plan de ayuda eficiente que desde la Cancillería pudiera aliviar la carga de los deudos. A esto se le añade la falta de representación que experimenta la diáspora dominicana, específicamente en Europa, tanto de las autoridades diplomáticas, como de los legisladores dominicanos posicionados en calidad de diputados nacionales en Ultramar.
Estos últimos no logran “arrancar”, no han establecido posicionamiento en cuanto a las problemáticas que viven los dominicanos radicados en Europa, más significativamente en España, la Madre Patria; ni mucho menos interactúan con sus compatriotas, como debiera ser, ser voces de los criollos fuera de casa; no se comunican con la comunidad dominicana.

Además, como representantes nuestros, no hacen opinión pública sobre los temas que se debaten en la República Dominicana, y que son de interés para la diáspora, ya que repercuten de algún modo en los dominicanos que residimos fuera del territorio nacional.
Sería justo, necesario, importante que, no a nosotros como simple ciudadano, sino a la comunidad dominicana fuera de la isla, el diputado peledeísta de ultramar, Marcos Cross, alternara su opinión sobre temas nacionales que nos competen, como la escalada preocupante de la corrupción, impunidad, violencia y delincuencia que padece nuestra Quisqueya.
En nuestras reflexiones, fruto de nuestras preocupaciones por el país, nos surgen cuestionantes hacia la diputada perredeísta Annie Báez, con relación a las altas tasas consulares que pagan nuestra gente en Europa ¿Por qué ese silencio que preocupa ante el anteproyecto de ley de partidos y régimen electoral? ¿Cuál es su opinión ante otros temas nacionales que interesan a los dominicanos en el extranjero? Y ya que es del partido que dirige el Ministerio de Relaciones Exteriores ¿Qué medidas está tomando la Cancillería para defender el derecho de la diáspora en cuanto a los servicios que procura en las embajadas y consulados?
Fácilmente, un gran porcentaje de dominicanos en España desconoce quiénes son sus diputados nacionales; a quienes se les vio en campaña electoral, y luego, nada que ver. Su participación es prácticamente nula, para no decir que es cero.
Por lo que, tanto en muchos consulados, como en las autoridades legislativas que nos “representan” en Europa, reina un silencio cómplice que oculta deficiencia administrativa y muestra ampliamente indiferencia ante lo que deberían ser sus obligaciones, por lo que fueron designados o elegidos.
La situación es lamentable. Y se debe, entre otros factores, a que carecemos de diputados de ultramar en Europa que hayan nacido de las filas del Partido Revolucionario Moderno, PRM, que les duela esta y cualquier otra situación. Eso podría explicar muchas cosas.
Ojalá que al irnos incorporando a los movimientos civiles que nos traen las convenciones del PRM en todas las ciudades del mundo con alta presencia de dominicanos, nos mueva la firme decisión de provocar los cambios que necesita nuestra nación, para que la diáspora tenga reales representantes que se conduelan por todos.




Antonio Gómez Peña.-

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