Putin dice al jefe de la diplomacia iraní que hará lo posible para acabar la guerra
Irán propuso reabrir el estrecho de Ormuz a cambio de que EEUU levante el bloqueo y ponga fin a la guerra, aplazando las negociaciones sobre el programa nuclear para una etapa posterior. Esta propuesta fue transmitida a Washington a través de Pakistán. Irán elabora además un proyecto de ley para que el Ejército iraní controle el paso, prohíba el tránsito de buques israelíes y cobre peajes en riales. Mientras, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, llegó a San Petersburgo en visita oficial para reunirse con el presidente ruso, Vladimir Putin, en el primer viaje de un alto cargo iraní a Rusia desde que comenzó la guerra entre Irán y Estados Unidos el 28 de febrero. La reunión se celebró en la Biblioteca Presidencial y contó con la presencia del canciller ruso Serguéi Lavrov, el jefe de la inteligencia militar rusa, Igor Kostyukov, y el asesor presidencial Yuri Ushakov. La composición de la delegación rusa, con la presencia del jefe de inteligencia militar, resulta significativa a la luz de los informes que señalan que Moscú ha proporcionado información de inteligencia a Teherán sobre movimientos de tropas, buques y aeronaves de EE UU.
Putin elogió al pueblo iraní por luchar «con valentía y heroísmo por su soberanía» y prometió que Rusia hará todo lo posible para que la paz llegue «cuanto antes», aunque añadió que esa paz debe responder a los intereses de todos los pueblos de la región, incluyendo a los países del Golfo, que han protestado ante Moscú por los ataques iraníes. El presidente ruso también confirmó haber recibido la semana pasada un mensaje del nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, y ratificó la intención de Moscú de «continuar con su relación estratégica» con Irán.
Por su parte, Araghchi agradeció el apoyo ruso, denunciando ante Putin las «exigencias irrazonables y los frecuentes cambios de postura» de Washington, y atribuyó la lentitud diplomática a «la retórica amenazante y los continuos incumplimientos de los acuerdos» por parte de Estados Unidos. Respecto a la posibilidad de negociar, el canciller iraní afirmó que su país «está estudiando esa posibilidad», pero subrayó que Irán seguirá resistiendo: «El pueblo iraní fue capaz de resistir los ataques estadounidenses y podrá sobrevivir a este período.»
Antes de llegar a Rusia, Araghchi realizó una intensa ronda de contactos regionales. El viernes visitó Pakistán, que actúa como mediador entre Irán y Estados Unidos. El domingo se traslado a Om án, donde se reunió con el sultán Haitham bin Tariq y el canciller omaní Badr AlBusaidi para tratar la situación en el estrecho de Ormuz y los esfuerzos de paz. También mantuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos saudí, catarí y francés.
El estrecho de Ormuz, por el que transitaba antes de la guerra el 20% de los hidrocarburos consumidos globalmente, está sometido actualmente a un doble bloqueo, iraní y estadounidense. Según dos funcionarios regionales citados por la Associated Press, Irán ha propuesto reabrir el estrecho a cambio de que Estados Unidos levante el bloqueo y ponga fin a la guerra, aplazando las negociaciones sobre el programa nuclear para una etapa posterior. Esta propuesta fue transmitida a Washington a través de Pakistán. Irán elabora además un proyecto de ley para que el ejército iraní controle el paso, prohíba el tránsito de buques israelíes y cobre peajes en riales. El secretario general de la agencia marítima de la ONU respondió que no existe «ninguna base legal» para imponer peajes en estrechos internacionales.
La única ronda de conversaciones entre Irán y Estados Unidos tuvo lugar en Islamabad los días 11 y 12 de abril, sin llegar a un acuerdo. La semana pasada, Trump prorrogó indefinidamente el alto el fuego anunciado el 8 de abril. Sin embargo, el sábado canceló abruptamente el viaje de sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner a Islamabad, alegando en Truth Social que había «demasiado tiempo perdido en viajes» y que había «una tremenda lucha interna y confusión» en el liderazgo iraní. Posteriormente declaró a Fox News que si Irán quería dialogar podía «venir a nosotros o llamarnos.» El Kremlin, por su parte, se mostró favorable a la continuación de las negociaciones y no descartó que Rusia pudiera acoger futuras rondas de paz, aunque Peskov calificó esa posibilidad de «asunto complejo» que requiere consenso previo entre las partes.
Fuente: La Razón