lunes, 4 de mayo de 2020

Duquesa, nombre de la irresponsabilidad y víctima de manos criminales


El nombre de Duquesa podría ser asociado a una clase noble o de poder, pero no, no porque en este caso no forma parte de ninguna familia royal, porque no se trata de un asunto relacionado con la nobleza, sino que es un nombre que está ligado a los negocios oscuros, tan oscuros como con suficiente capacidad para nublar a todo el panorama de la ciudad capital dominicana y otras partes del territorio nacional, en medio de la pandemia del coronavirus.
Duquesa, es el símbolo de la irresponsabilidad, asociado a la negativa para resolver un problema ambiental que afecta a los dominicanos en gran medida, sobre todo a los moradores del área capitalina que tienen que soportar las embestidas de quienes se han hecho millonarios con el lucrativo negocio de la basura, y que ninguna autoridad competente ha sabido enfrentar con la capacidad y mucho menos ha mostrado interés para resolver dicho problema.
Un conjunto de elementos forman parte de una pirámide económica, que según investigaciones se asocian con el nombre de LAJUN, pero esta compañía de corte extranjera se vio obligada a abandonar el país sin dejar el problema resuelto, luego que los ayuntamientos no cumplieron con los contratos acordados en materia financiera.
Duquesa es la espina en el ojo del ciudadano capitalino, pues allí solo se vislumbra un foco de contaminación, diseminado desde los más de un millón de metros cuadrados, dedicados al apilamiento y acumulación de las basuras, no importa a qué tipo de residuos se refiera, ya sean estos sólidos o de cualquier otras índoles.
Desde este vertedero que expide intensamente focos de enfermedades, y malos olores, entre otros, donde también se producen muertes, al menos entre una y dos personas que cada mes pierden la vida por diversos motivos, ya que estos pueden morir aplastados por las grandes maquinarias utilizadas para el aplanamiento de los residuos, o por la lucha de la rivalidad entre los buzos que navegan allí en busca de algún objeto aprovechable, donde miles de personas de manera miserablemente é inhumanas se ganan la vida, porque no tienen otro medio de sostenimiento.
Esta semana manos criminales han vulnerado el corazón de la ciudad capital y todos sus alrededores, luego de haberles prendido fuego por los cuatro costados, sin tomar en cuenta los daños colaterales causados a la ciudadanía, que aunque no se sabe a ciencia cierta el o los motivos del mismo, pero lo cierto es que un pugilato entre los ayuntamientos y la compañía LAJUN recolectora de basura, quienes se encuentran bajo demandas judiciales, podría ser la causa de dicho incendio.
Los ayuntamientos y el gobierno central deberían pagar las deudas pendientes a esta empresa, si es que en realidad las tienen, y así acabar con el dilema que en definitiva a quienes están haciendo daño es a la población, que aunque son quienes producen la basura, pero también pagan por la recogida de esta.
Gran parte de las basuras podrían ser reutilizables, en caso de que en el país existieses un sistema de reciclaje eficaz, el cual podría ser convertido en energía productiva é industrial, pero no, no porque Duquesa es producto de la irresponsabilidad, ya sea de las autoridades municipales o del gobierno mismo.
Pero también se hace necesario tras estos hechos, buscar a los responsables de estos crimines y llevarlos a la acción de la justicia para que paguen por ellos, porque en medio de la pandemia del coronavirus, con los estragos sanitarios provocados por los efectos del Covid-19, más los problemas respiratorios con motivo de la humareda diseminado desde duquesa hacia toda la ciudad; sería como acelerar la muerte a todos aquellos ciudadanos con patologías previas, lo que podría ir en desventaja de las autoridades que durante décadas se han ido a los pulsos, quizás buscando evadir responsabilidades, siendo las partes responsables de no buscar una solución satisfactoria, serían los propios culpables de todos los sucedidos, pero sean quienes sean alguien debe pagar por ellos.

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