martes, 20 de enero de 2026

Trump invita UE y Putin a su Junta de Paz en Gaza si pagan $1000 MM

 

Israel rechaza el nuevo Gobierno de la Franja

Hasta 60 países han sido invitados a formar esta nueva organización, por el momento centrada en Gaza, que el presidente de EEUU busca impulsar como la nueva asamblea internacional de referencia

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha extendido invitación a al menos 60 países para formar parte de la llamada Junta de Paz, el organismo que supervisará la segunda fase del plan de paz para Gaza impulsado por Washington, y que el mandatario estadounidense espera convertir en la nueva gran asamblea internacional que promueva la paz en conflictos a nivel mundial en el futuro. 

De esta nueva Junta, presidida por el propio Trump, formarán parte todos aquellos Jefes de Estado invitados como miembros fundadores, aunque mantenerse en el organismo no saldrá barato: según el borrador de estatuto de la organización, revelado por Bloomberg, Estados Unidos exigirá a cada país el pago de 1.000 millones de dólares para ser miembros permanentes.

El Kremlin ha confirmado que Trump ha extendido invitación al presidente ruso, Vladimir Putin para tomar parte de la Junta de Paz que, por el momento, se centrará en supervisar la paz en el enclave palestino. Moscú ha confirmado que estudia «todos los detalles» de la propuesta, según anunció el portavoz presidencial, Dmitri Peskov. También la Unión Europea, como bloque, ha recibido una invitación para unirse a la Junta; una posibilidad que la Comisión Europea valora con los líderes de los Veintisiete. 

Varios líderes mundiales han confirmado haber sido invitados a formar parte del organismo: en Italia, la primera ministra Giorgia Meloni se ha mostrado predispuesta a unirse, mientras que desde Francia, fuentes del Elíseo han deslizado que no entrarán en la Junta en las condiciones actuales, ya que consideran que la propuesta actual cuestiona el multilateralismo y la estructura de funcionamiento de Naciones Unidas. 

También han recibido invitación a formar parte de la Junta los jefes de Estado o de Gobierno de Canadá, Paraguay, Argentina, Egipto, Jordania, Bielorrusia, Kazajistán, Pakistán, y la India entre otros. El canciller paraguayo, Rubén Ramírez, ha asegurado que su país prevé participar en la Junta, pero ha descartado pagar el importe de 1.000 millones de dólares, que ha asegurado «no es obligatorio». Es previsible que Trump haga referencia al nuevo organismo y su composición en su intervención esta semana en el Foro de Davos. 

En su segunda fase, el plan de paz para Gaza establece el inicio de la reconstrucción de la Franja, su rehabilitación y su supervisión internacional. El propio Trump ha asegurado también que espera lograr «un acuerdo integral de desmilitarización con Hamás, que incluirá la entrega de todas las armas y el desmantelamiento de todos los túneles» en el territorio.

Un carrusel de comités con Marco Rubio, Tony Blair y un Gobierno «tecnócrata palestino» para Gaza

A la nueva Junta de Paz la acompañan la creación de otra serie de organismos anunciados por la Administración Trump y que se encargarán de dar forma a la aplicación del plan de paz, supeditados a la propia Junta, que ocupa el lugar más alto de la estructura jerárquica. 

En segundo lugar, un Comité Ejecutivo de la Junta de Paz cuyos miembros «supervisarán una cartera definida fundamental para la estabilización y el éxito a largo plazo de Gaza». De ella forman parte, entre otros, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el ex primer ministro británico Tony Blair, el enviado especial para Gaza, Steve Witkoff; el yerno de Trump Jared Kushner; el director de Apollo Global Management, Marc Rowan; Roberto Gabriel, asesor de Trump; y el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga. También el búlgaro Nickolay Mladenov, que servirá de enlace entre ambos organismos. 

De forma paralela y supeditada al Comité, se creará otro Comité Ejecutivo para Gaza centrado en la Franja, con gran parte de los miembros del primer Comité, pero también con asesores regionales como el ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, y el jefe de la Inteligencia egipcia, Hasán Rashad o la mano derecha del primer ministro de Catar, Ali al Zawadi. También forman parte de este organismo el empresario inmobiliario chipriota-israelí Yakir Gabay y las dos únicas mujeres: la ministra de Cooperación Internacional de Emiratos Árabes, Reem al Hashimy, y la diplomática neerlandesa Sigrid Kaag.

Por último, se encuentra la Junta Nacional para la Administración de Gaza, el gobierno «palestino, tecnócrata y apolítico responsable de la gestión diaria de los servicios públicos y municipalidades para la población», en palabras del propio Trump. Este Ejecutivo estará integrado por ciudadanos palestinos y liderado por el ingeniero Ali Shaaz, originario de Jan Yunis (sur de Gaza) y que ejerció como viceministro de Transporte de la Autoridad Palestina en la década de 1990. 

Además, Egipto ha confirmado este lunes que ha coordinado con Arabia Saudí, Kuwait, Pakistán y Turquía el apoyo a los pasos dados hasta el momento en el plan de paz. Según el comunicado publicado por el Ministerio de Exteriores egipcio, todos los actores «enfatizaron la necesidad de implementar» la segunda fase, a la vez que reiteraron su apoyo a la nueva administración gazatí e insistieron en la necesidad de «desplegar una fuerza internacional de estabilización para supervisar el alto el fuego».

Pese a su iniciativa en la creación de la llamada Junta de Paz, Donald Trump ha asegurado, en una carta al primer ministro de Noruega, Jonad Gahr Store, que para él no es una obligación «pensar puramente en la paz» al no haberle sido concedido el Premio Nobel de la Paz por parte de la institución noruega -en el marco de las tensiones entre EEUU y europa a cuenta de Groelandia-. «Seguirá teniendo (la paz) un peso dominante», reconoce Trump en su misiva, pero insiste en que su prioridad versará «sobre lo que es bueno y correcto para Estados Unidos».

Israel rechaza el nuevo «Gobierno» y Hamás asegura estar dispuesta para traspasar el poder

La composición de este nuevo «Gobierno» de Gaza ha sido ampliamente rechazada por Israel: «No se coordinó con nosotros y contradice la política de la Conferencia de Paz», reza un comunicado de la oficina de Netanyahu publicado el sábado. Por su parte, el ala más extremista del Ejecutivo israelí (formada por los ministros ultranacionalista Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich) ha pedido a Netanyahu retomar la ofensiva en Gaza y han asegurado, en palabras de Ben Gvir, que Gaza «no necesita ningún comité de gestión, necesita ser depurada de terroristas de Hamás».

Por su parte, Hamás ha asegurado estar preparada para entregar la administración de Gaza al gobierno tecnocrático encabezado por Ali Shaaz. La milicia integrista aseguró este sábado haber acordado todos los detalles del proceso con los mediadores egipcios.

La segunda fase del Plan de Paz de Gaza impulsado por Estados Unidos vive sus primeras horas pese a las acusaciones mutuas entre Hamás e Israel de incumplir la tregua. Esta segunda fase, de hecho, ha dado inicio cuandoHamás debe entregar entregar a Israel el cuerpo de último de los rehenes fallecidos que aún permanece en Gaza. Por su parte, Hamás ha denunciado este martes la muerte de un joven de 17 años por disparos de las tropas israelíes en Jan Yunis, en el sur de Gaza, pese al alto el fuego en vigor desde octubre.

Mientras, la situación en Gaza es «extremadamente frágil», según ha denunciado Naciones Unidas este lunes. «El acceso continuo a través de todos los cruces fronterizos, el flujo de ayuda humanitaria y comercial, y la continuación del alto el fuego son esenciales para evitar que Gaza vuelva a caer en una hambruna catastrófica», ha implorado el Programa Mundial de Alimentos de la ONU en un comunicado.

Fuente: 20 Minutos

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